A través del Laboratorio de Experimentación Aeropuerto, se realizó la curaduría de la exposición Toluca También Existe. En ella, se intentan poner en contexto las prácticas estéticas que se generan desde la periferia y ofrece un cuestionamiento a las ideas de centralidad y periferia en relación a aspectos económicos, sociales, políticos, ideológicos o culturales.
La idea, es generar una yuxtaposición de discursos entre lo legitimado, lo emergente, lo análogo, lo digital, lo institucional y lo espontáneo, con el fin de evidenciar desigualdades normalizadas desde aspectos geográficos, creativos, estéticos, sociales, de raza, entre otros.
La intención de unir la práctica creativa de dos mujeres jóvenes de Canadá, en contraste con una mujer sonidera del Valle de Toluca, así como poner la pieza de una estudiante de Artes (MALAMISA) junto con una pieza sonora de un reconocido artista mexicano (Jaime Lobato), también al unir en la charla a exponentes reconocidos del arte en México con dos creadores emergentes de la ciudad de Toluca, cumple y cubre la necesidad de mostrar que las instancias legitimadoras siguen siendo insuficientes y tienen una mirada que puede escapar a todo el espectro creativo de las periferias.